sábado, noviembre 18, 2006

MSN Y CHAT

CHAT Y MSN

“¿Hay alguna chilena por aquí?”; “¿quién quiere conversar en privado conmigo?” o “¿Cómo te llamas?” son algunas de las frases más típicas que se pueden apreciar a diario en una sala de chat. Quizás muchos aún se preguntan qué es un chat, lo que no es otra cosa que un canal a disposición de los usuarios de Internet en los que puede entrar y conversar con los muchos integrantes de estas comunidades virtuales.
De una forma más simple, para algunos un chat es un inmenso grupo de amigos con una gran red de historias, mentiras, experiencias, anécdotas y relaciones un tanto “peculiares”.
Pero como en el mundo hay tantas personas como características personales, al parecer los creadores de estos grupos de conversación se las ingeniaron para idear los más diversos tipos de canales, los que incluyen zonas de Amigos, Eróticas, Góticas, Sexo, entre muchas otras.
Si tiene claro su interés, el requisito para ingresar a uno de los muchos chats que hay en Internet es registrar un nickname, que es un apodo con el cual será identificado dentro de la sala.
El mundo del chat tiene como protagonista al usuario común, aquel que busca un diálogo poco perso-nal pero íntimo a la vez (aunque suene a contradicción), escondido tras un nickname que oculta las más variadas personalidades, dramas, deseos y, por supuesto, la enigmática situación de conversar con alguien de una manera fluida, donde no hay un contacto cara a cara. De este modo la escritura será la carta de presentación con la que el usuario se mostrará al resto de los cibernautas.
Un nick es un apodo tras el cual es posible hacer lo que se quiera y ser lo que tantas veces soñó, aunque también podrá ser usted mismo sin temor al rechazo y sin miedo a decir las cosas que piensa.
DIME CÓMO TE LLAMAS
Al entrar a un chat se percatará de la larga lista de personas que hay, algunas con apodos más llamativos que otros. Desde Tierno y Romántico hasta Demoledor y Rudo. Niña Hermosa, La Piraña o simplemente Laura y Juan, todos se dan cita en estas salas de conversación virtual tras un escudo que separa muy finamente la realidad de la ficción.
Aquí puede ser quien quiera: un romántico seductor, de aquellos que llegan con flores hasta donde su novia, o un Don Juan moderno. También es posible transformarse en una mujer que toma la iniciativa o en alguien diez años mayor o menor, según la necesidad.
Pero no todo es mentiras ni falsas muestras de personalidad, tal como lo dice Laury, una mujer de 23 años que bajo ese nickname entra cada vez que puede al chat de La Brújula, donde se dan conversaciones relajadas y amistosas.
Para ella, “los que se esconden tras un nick para mentir sobre ellos mismos lo hacen por que tienen problemas y encuentran aquí una forma de desahogarlos. Por lo mismo, me dan un poco de pena”.
Lo cierto es que el nickname dice mucho a la hora de entrar al chat. Para probarlo entramos a uno de los canales eróticos de LatinChat bajo el apodo de Fogosa, para ver la reacción de los usuarios masculinos. En ese momento la impresión fue mucha, ya que con el solo hecho de ingresar y esperar a que apareciera desplegado el tentador apodo, una lluvia de propuestas y saludos comenzó a llenar el sistema de mensajería privada.
Fue como sentirse la más famosa “sex simbol” de la red, y sin siquiera teclear una letra.
Al contrario, cuando se probó con un nickname mucho más recatado como Hello Kitty, la reacción fue muy distinta, ya que los mensajes no comenzaron a llegar hasta el momento en que saludamos a alguien. Antes, nadie se percató de la presencia de esta “mujer” demasiado inocente.
Es que las diferencias son muchas y se puede encontrar de todo. Desde hombres que buscan una aventura y conseguir algún teléfono o en el mejor de los casos una cita a ciegas (lo que para muchos es considerado un “golpe de suerte”), hasta personas que sólo quieren conversar un rato.
MIEDO AL RECHAZO
Los elementos que inciden en el ingreso a un chat, que puede transformarse en una manera de conocer gente o de vivir experiencias que quizás en la vida real no están a nuestro alcance, son difíciles de tipificar. Esto, principalmente por la amplia gama de personalidades y motivaciones involucradas en la actividad.
Por lo mismo, la sicóloga María de los Angeles Dávila, quien trabaja en el Centro Neurosiquíatrico de Santiago, en la Unidad de Trastornos por Ansiedad, manifiesta que en general a los adictos al chat “los mueve un tema de ansiedad social, en términos de evitar exponerse a situaciones donde tengan que mostrarse tal como son. Tienen mucho miedo a tener relaciones en las cuales puedan sufrir críticas o descalificaciones”.
De hecho, el temor a ser criticado es al parecer una de las causas para caer en comportamientos tales como la mentira y las falsas personalidades. Para María de los Angeles, “la necesidad de mentir tiene que ver con la falta de aceptación y, de alguna manera, ocultando la realidad evitas ciertas situaciones porque anticipas el re-chazo”. Esto quiere decir, según la profesional, que hay una evalua-ción a priori negativa de uno mismo, y que ésta no se expone para no confirmar ese sentimiento de repudio.
Es esta problemática de aceptación lo que redunda en una mayor necesidad de entrar al chat y, por lo mismo, a utilizar un nickname que resulte llamativo, divertido y por supuesto bastante suge-rente. La sicóloga dice que “el nick habla un poco de quién está detrás, sin embargo alguien puede ponerse Semental como apodo y nadie sabrá si realmente lo es. También se puede sentir que se tienen muchos amigos cuando realmente al final no tienes a nadie”.

Los resultados de un estudio realizado en el Reino Unido por empresas de informática, revelan que los adictos al chat pueden reducir el coeficiente intelectual hasta dos veces más que los consumidores de marihuana.

Quienes deseen saber si son adictos al chat, sólo deben identificar una característica: siempre contestan inmediatamente cada mensaje que reciben, a través del MSN u otro servicio de mensajería, así tengan que interrumpir lo que estén haciendo. Pero, definitivamente, lo más dramático es que, según el estudio, las personas que sufren de infomanía (adictos a la información) ven amenazada su agudeza mental, su capacidad de concentración, manifiestan pérdida de habilidades sociales y comprometen el desarrollo de su inteligencia emocional.
Por lo visto, con el tema del chat es mejor "dejar para mañana lo que no se debe hacer hoy".
Estimados colegas del Colegio del Valle
¿Qué recetas?, si es que existen aplicaremos a nuestros alumnos adictos al MSN o Chat
RECUERDEN COLOCAR SU NOMBRE AL FINAL DEL COMENTARIO
PROFE.

lunes, julio 24, 2006

Nostalgia de los 70 y 80

VIDEOS DE LOS 70 Y 80
Recuerdo con nostalgia esos años del “magnetoscopio musical”, “midnight special” y “más música”. Aquellos programas dedicados sólo a entretener, a una juventud que pese a estar en dictadura, tenían claro cual era su norte y sabían que las fiestas eran para ir a relajarse, hacer amigos, pinchar, bailar, cantar y tocar guitarra en la madrugada, tomar café o un consomé servido por los dueños de casa, y los que aún seguían con energía terminaban en el mercado.

Veo con mucha pena, como hoy las fiestas (carretes) simplemente no se pueden hacer en una casa y que para que sea “bacán”, debe haber droga y una pelea, pero no como las nuestras, que eran a manos limpias y entre dos. Estas peleas, deben agrupar al menos 20 integrantes por lado y el que tiene las manos limpias no puede pelear. Por otro lado, me llama mucho la atención, que ya no existe el concepto de pareja para bailar, ¿Me estaré convirtiendo en un dinosaurio?
Ingresen sus comentarios, haciendo clic en "comment" al final de estos nostálgicos videos

Silvester

Bee Gees

Yazoo

Patrick Hernandez

KC

Duran Duran

Soda Stereo

Los prisioneros


videos de rock en

jueves, julio 13, 2006

Trabajos Enlaces


Victor Escobedo
Profesor de Educación Técnico Profesional
Capacitador Centro Zonal U. de Chile
Técnico Superior en Programación
Técnico en Administración de Empresas
Magíster © en Educación

www.gratisweb.com/victorescobedo